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lunes, 21 de agosto de 2017

La Justicia de Dios vs la Justicia Humana (Debate - Colaboración)




Nota Inicial:
La presente publicación fue escrita y elaborada por un colaborador y amable lector de este Blog. Este artículo NO fue escrito por el habitual escritor y responsable de este sitio Noé Molina. (*)

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La Justicia de Dios vs la Justicia Humana

¿Sería mejor vivir en un mundo donde la justicia fuera la del Dios Bíblico?



Este artículo lo escribo por sugerencia de Noé, se trata del desarrollo de un comentario que hice en el hilo "Las miserias de la doctrina cristiana", el 5.b (cuya estructura seguiré) y centrado en el tema de la JUSTICIA DE DIOS comparada con la JUSTICIA HUMANA desde el punto de vista de SU APLICACIÓN EN EL MUNDO REAL.

El objetivo del artículo es averiguar si este mundo sería mejor con una justicia o con la otra. 


En mi opinión el tema de la justicia es fundamental para los seres humanos porque si existiera una verdadera justicia penal, civil, laboral, social, etc. en el mundo, no digo que esto sería un paraíso pero indudablemente nuestras vidas serían mucho, mucho, mucho mejores.

Ahora bien, dado que según los cristianos su Dios es infinitamente bueno, JUSTO y misericordioso, sería lógico pensar que un mundo donde dominara una justicia semejante a la del Dios de la Biblia, tendría que ser muchísimo mejor que el actual... ¿Será esto cierto o será mejor la justicia humana que sufrimos?

Veámoslo por medio de un pequeño sondeo de opinión entre los lectores, así, al final de cada articulito podréis responder si preferís una justicia humana o la justicia de Dios PERO APLICÁNDOLA A LA VIDA REAL, eh, o sea si preferís que los códigos penales de vuestro países sean a la humana manera o a la divina? Ésa es la pregunta.


Para centrar el debate y que no se disperse como es tan frecuente, estructuraré este artículo en varios de forma que corresponda uno a cada cuestión, allá vamos:


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PRIMERA CUESTIÓN: 

¿Quien debe ser castigado por sus actos, el delincuente (o pecador) únicamente o deben ser castigados también sus descendientes?


La muy deficiente JUSTICIA HUMANA actual determina que ÚNICAMENTE EL DELINCUENTE ha de ser castigado por su delito siendo considerados inocentes sus ancestros y descendientes.

La perfecta JUSTICIA DE DIOS según la Biblia NOS DICE LO CONTRARIO: Dios castigará tanto al culpable como a sus descendientes... y lo cumple:

Todos fuimos castigados por el delito o pecado de Adán y Eva; a todos se nos negó el Paraíso que nos estaba destinado por culpa de la primera pareja y a todos se nos avocó al infierno por el pecado de nuestros primeros padres...

Si esto no bastara, hay multitud de versículos donde Dios manifiesta que castiga el pecado de los padres en los hijos, nietos, etc. Por ejemplo Éxodo 34:6-7, Levítico 26:39 o Éxodo 20:4-6 donde Dios define perfectamente su postura: "...soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos..."(1)


Y ya es hora de que los lectores emitáis vuestro juicio:

Marcad A___, 
...si consideráis más justo que los hijos y nietos sean castigados por los pecados y delitos de los padres: es decir, debe marcar A quien prefiera para su sociedad la JUSTICIA DIVINA.

Marcad B___, 
...si consideráis más justo que sólo el culpable sea castigado por sus actos: es decir, debe marcar B quien prefiera para su sociedad la JUSTICIA HUMANA.


Continuará.


Jasimoto



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(1) 

Dado que se trata de la Biblia y esta, como acostumbra, afirma una cosa y su contraria (será por hacerla más amena, digo yo), se me podría argumentar que Dios dice lo contrario a lo expuesto en Ezequiel 18:20.- "El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él" y en Jeremías 31:29-30...

Cierto, pero ateniéndonos al número de versículos donde Dios afirma que castigará a los hijos por los pecados de los padres y los versículos donde afirma lo contrario, que no castigará sino al culpable, tenemos:

-DIOS CASTIGARÁ A LOS HIJOS

Éxodo 20:4-6
Éxodo 34:6-7
Deuteronomio 5:8-10
Levítico 26:39
Números 14:18
Josué 6:26
Josué 7:24-25
1 Reyes 16:34
Job 21:19
Isaías 14:21
Jeremías 32:18

-DIOS NO CASTIGARÁ A LOS HIJOS

Ezequiel 18:20
Jeremías 31:29-30

Son ONCE frente a DOS (que yo sepa, ojo, si hay otros agradeceré mucho que me lo digan), entonces, a falta de un criterio mejor para solucionar esta contradicción, me inclino por el número mayor: 11 a 2, gana por goleada el que los hijos sufran por los pecados de los padres.

Además tenemos el HECHO de que no vivimos en un Paraíso Terrenal ¿verdad?



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(*) Nota Final:


El autor de esta publicación es "Jasimoto", fiel seguidor y colaborador de este Blog; quien amablemente me solicitó el compartir este artículo con el resto de los lectores; y al no estar en contra de la filosofía del Blog, es un honor para mí el poder publicarlo. El mismo "Jasimoto" se encargará de responder las dudas de los lectores a través de los comentarios.



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jueves, 17 de agosto de 2017

Niveles de imprecisión del sobrenaturalismo (Colaboración)



Nota Inicial:
La presente publicación fue escrita y elaborada por Walter Burriguini, colaborador de este Blog. Este artículo NO fue escrito por el habitual escritor y responsable de este sitio Noé Molina. 


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Niveles de imprecisión del sobrenaturalismo
(Colaboración)

Según el sobrenaturalismo, más allá del mundo material existe una dimensión extraordinaria habitada por seres y cosas cuya forma y cantidad varía dependiendo si le preguntamos a un sobrenaturalista brahmánico, budista, cristiano, musulmán y etc.. En lo que todos coinciden (a excepción del Budismo) es que aquella dimensión extraordinaria está habitada por lo menos por una entidad súper inteligente (y poderosa en distintos grados) a la que respectivamente denominan Brahma o Alláh o Yahvé o etc..
Y estas entidades no sólo difieren en el nombre sino también en el carácter y hasta en el modo de relacionarse con los humanos. No es lo mismo, por ejemplo, el extrovertido y vigoroso Yahvé (dispuesto a transformarse en hombre e incluso a engendrar con mujeres) que el pudoroso y recatado Alláh (reticente a adquirir forma visible alguna o dejarse siquiera representar gráficamente). Y no es lo mismo el Plan de Salvación de Alláh (centrado en la realización de buenas obras) que el Plan de Salvación de Brahma (centrado en la búsqueda y logro de cierto nivel de conocimiento) que el Plan de Salvación de Yavéh (centrado en la aceptación irreflexiva de una idea: que la muerte tortuosa de alguien sirvió para lavar las culpas de toda la humanidad).

Incluso si una de las múltiples variantes sobrenaturalistas fuera acertada y precisa (como cada una afirma de sí misma), la inmensa mayoría no lo es (como todas admiten de las demás menos de ella). Y si la inmensa mayoría yerra, razona el descreimiento, hasta que no podamos confirmar si una realmente acierta debe preferirse la conclusión que ninguna lo hace.

Ésta indefinición generalizada no es, de todos modos, lo que más desorienta y confunde del sobrenaturalismo a los que observamos desde fuera. Lo que más lo desorienta y confunde son las indefiniciones internas; las que afectan cada variante desde dentro. Tomemos por caso la variante cristiana del sobrenaturalismo: Yahvé, su Dios, por un lado es "omnisciente"; sabe y conoce absolutamente todo de antemano (Salmos 139: 3-4; 1 Juan 3:20). Por otro lado, desea y espera que las personas cambien para mejor. De ahí que nos invite a la santidad (Mateo 5:48) y envía a Jesús de Nazareth a la Tierra (Juan 3:16). Es decir, Yahvé tiene expectativas. Y su comportamiento en Números 14:11 y 2 Pedro 3:9, no deja lugar a dudas.

¿Pero acaso la "expectativa" no surge sólo ahí donde no se sabe qué es lo que va a pasar exactamente y, por eso mismo, no es la anulación directa de cualquier "omnisciencia"? Yahvé sabe y conoce hasta el hartazgo cada mínimo detalle de todo lo que pasó y va a pasar en la historia del Universo, ¿cómo puede estar esperando que algo cambie? ¿Se imagina a Ud. mismo, amigo lector, esperando que algo cambie en el argumento de una película o de un libro que conoce antes de empezar? En cualquier caso, "omnisciencia" y "expectativa" no pueden ser ciertas a la vez: una de las dos cosas tiene sí o sí que ceder. Y si ninguna cede, razona el descreimiento, debe preferirse la conclusión que ambas son inexactas desde el momento que se anulan mutuamente.

A lo largo de su historia, el sobrenaturalismo cristiano ha creado infinidad de estos dilemas intrincados. Pero también les ha imaginado soluciones ingeniosas que impresionan y convencen a miles de personas por dos razones básicas: sacan máximo provecho de ciertos rincones de la lógica y juegan brillantemente con las fronteras del lenguaje.

Sobre algunas de aquellas soluciones ingeniosas que el sobrenaturalismo cristiano imagina para los dilemas que él mismo se crea, y sobre las objeciones que el ateísmo contrapone a tales "soluciones", voy a hacer hincapié en mi próxima colaboración.


Fuente:
http://www.sitioandino.com.ar/n/236291/





Ver Articulo: Países con más Ateos

Ver Sección: Actualidad y Noticias



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"El temor de las cosas invisibles es la semilla natural de lo que cada uno llama para sí mismo religión"


Thomas Hobbes





lunes, 14 de agosto de 2017

Las miserias de la Doctrina Cristiana de la Salvación (Colaboración)




Nota Inicial:
La presente publicación fue escrita y elaborada por Walter Burriguini, colaborador de este Blog. Este artículo NO fue escrito por el habitual escritor y responsable de este sitio Noé Molina. 


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Las miserias de la Doctrina Cristiana 
de la Salvación
(Colaboración)


Por Walter Burriguini


En el universo católico, los pecados mortales son las faltas o transgresiones que ofenden profundamente a Dios (matar, robar, violar, masturbarse, faltar a Misa los domingos sin justificación, etc.). Y el propio Dios decreta dos condiciones para quienes quieren recibir su perdón por estas transgresiones, evitando así la pesada condena que merecerían (caer en el Infierno). En primer lugar, aceptar que hace dos mil años Jesús de Nazareth asumió y pago con su tortura y espantoso asesinato la culpa de todas las malas acciones de toda la humanidad. En segundo lugar, arrepentirse sinceramente.

Una cosa debe quedar clara de entrada sobre esta creencia: nada tiene que ver con asumir las propias responsabilidades o con la Justicia o (menos aún) con la cordura. Implica que ni el criminal más despiadado del mundo necesita afrontar consecuencias si da por cierto una conjetura muy cómoda y conveniente (que alguien ya las afrontó por él) y experimenta una sensación determinada (remordimiento).

Pongamos por caso a Joseph Mengele, el médico nazi que asesinó en medio de crueles tormentos a cientos de personas durante el Holocausto Judío. En el universo católico, bastaría que un minuto antes de morir este personaje abyecto se arrepintiera sinceramente y aceptase de corazón que la culpa de todas las maldades de la humanidad (incluidas las suyas) quedó saldada hace dos mil años gracias a la muerte de Jesús de Nazareth... ¡¡¡para que las puertas del Cielo se le abran de par en par!!!

Sinceramente, me cuesta imaginar un sistema más injusto e imprudente que este.

¿O qué opinaría Ud., amigo lector, de indultar y premiar con la libertad a los asesinos, ladrones y violadores de Argentina que se arrepintiesen sinceramente y aceptasen de corazón (por decir lo primero que se me viene a la cabeza) que la tortuosa muerte del prócer Manuel Belgrano asumió y pagó las culpas de todas las malas acciones de los argentinos? ¿Le parecería sensato o edificante? Estoy seguro que no, incluso si Ud. admira profundamente a Manuel Belgrano y es católico. ¿Por qué festeja entonces como la cumbre de la sabiduría y la bondad que premien en forma indiscriminada a cualquiera que se arrepiente sinceramente y acepta de corazón que la muerte tortuosa de Jesús de Nazareth asumió y pagó todas las culpas de toda la humanidad?


Y he aquí, a fin de cuentas, el legado más trágico y doloroso de las religiones: hacer que gente decente y perfectamente razonable admita doctrinas descabelladas y obscenas sin detenerse a reflexionar acerca de sus implicancias lógicas y morales más profundas.




Fuente:
http://www.mdzol.com/opinion/730850-garantismo-celestial-o-las-miserias-de-la-doctrina-de-la-salvacion/





Ver Articulo: Países con más Ateos

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“Abre la boca y cierra los ojos, y mira cuánto te enviará Zeus”

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